Cuando la mente pone un out of office
Originally posted on Substack.
Sentada en el counter mientras Eduardo fríe unos huevos , yo veo el nuevo episodio de The Testaments con café en mano, y hablamos de viajes.
En mi proyecto de documentación ya es tradición encontrarme con gaps en cuanto a mis registros. Hay días con muchas imágenes y muchas notas, y hay días con una sola foto que saqué para mostrarle a mi esposo el tipo de leche que quiero que me compre antes de llegar a casa.
Menos mal que esos gaps no me han hecho abandonar el proyecto, aunque sí me han llevado a cuestionar porqué me pasa y porqué con tanta frecuencia. Cuando mi mente está concentrada en algo (algo = preocupación obsesiva por algo que aún no ha ocurrido y que probablemente no va a ocurrir), se enfoca únicamente en eso y no me permite prestar atención a nada más. Al menos esa es la explicación que me ha hecho sentido todo este tiempo.
Y aunque no me había propuesto pillarme en el acto, hoy detecté en tiempo real cómo, ante algo que me apremia (la respuesta recibida esta mañana sobre un potencial empleo), mi mente empieza a cerrar el resto del espacio mental y a cortar otros pensamientos. Me cuesta sostener varias lineas de pensamiento cuando algo en específico me agobia o me mantiene a la expectativa.
Todos esos black holes en mi documentación se deben a momentos puntuales en los que solo soy capaz de pensar en una sola cosa y sobrevivir (emocionalmente hablando). A veces es un par de días, pero en muchas ocasiones han sido semanas. Y aunque siento pena por todos esos hilos de mi historia que se han perdido, reconozco que encontrarme en ese estado también es uno de los hilos conductores de mi vida.
Reconocer estas cosas me ha ayudado a tener más auto compasión, pero también a aceptar mi proyecto en todas sus instancias y a sostenerlo por mucho más de lo que jamás imaginé.